
(Nut and Peanut Allergy Diet)
Si su hija o hijo es alérgico a los frutos secos o a los maníes (cacahuates), todos los alimentos, incluso un bombón de San Valentín o el perrito caliente que usted sirve en su comida campestre en un día festivo, tienen que pasar por un exhaustivo análisis de ingredientes. Además, como bien lo sabe todo padre o madre que tenga una hija o hijo con este tipo de alergias, Halloween puede ser una absoluta pesadilla.
No obstante, usted no tiene que ser un experto en química para saber cuáles son los alimentos apropiados y cuáles podrían causarle una reacción alérgica potencialmente peligrosa a su hijo. Leer las etiquetas o simplemente saber cuáles son los ingredientes ocultos de los alimentos facilita mucho la tarea de mantener a salvo a sus hijos.
¿Qué es una alergia a los frutos secos y los maníes?
Aproximadamente un millón y medio de adultos y niños en los Estados Unidos son alérgicos a los maníes y un 50% de esas personas también es alérgica a los frutos secos. No hay una edad típica para el diagnóstico, aunque las investigaciones realizadas señalan que el promedio de edad para la primera exposición a esta alergia es a los 14 meses. Para complicar las cosas, aunque muchos niños pueden superar las alergias a la leche, la soja y los huevos, los niños con alergia a los frutos secos o a los maníes raramente dejan atrás esas reacciones alérgicas.
Aunque los maníes no son verdaderos frutos secos sino leguminosas (pertenecen a la misma familia de los guisantes y las lentejas), la reacción de las personas alérgicas a los maníes es similar a la reacción de las personas que son alérgicas a los frutos secos como, por ejemplo, nueces de nogal, anacardos (castañas de cajú) y pecanas.
La reacción alérgica ocurre cuando el sistema inmune confunde a una sustancia inofensiva como una nuez o un maní y actúa contra ella como si fuese nocivo para el cuerpo. Al intentar protegerlo, el sistema inmune produce anticuerpos específicos contra ese alimento. La próxima vez que se ingiera ese alimento, el sistema inmune liberará una enorme cantidad de sustancias químicas e histaminas para proteger al cuerpo, desencadenando así una reacción alérgica.
Signos y síntomas
Es posible que usted ni siquiera reconozca una reacción alérgica, dependiendo de la gravedad, la edad del niño y su exposición anterior al alergeno. Las primeras señales de una reacción podrían ser el goteo nasal, una erupción en todo el cuerpo u hormigueo en la lengua. Los síntomas pueden empeorar rápidamente causando, entre otros problemas, dificultad para respirar, inflamación de la garganta u otras partes del cuerpo, rápido descenso de la presión arterial, mareos o pérdida del conocimiento. Entre otros posibles síntomas se incluyen urticaria, vómitos, calambres abdominales y diarrea. Los síntomas pueden aparecer en breves segundos o hasta 2 horas después de ingerir o exponerse al alergeno.
Una reacción alérgica repentina y potencialmente grave, llamada anafilaxia, puede afectar a varios sistemas del cuerpo (por ejemplo, la piel, las vías respiratorias, el tracto gastrointestinal y el aparato cardiovascular) y hasta causar la muerte. La anafilaxia puede provocar el descenso de la presión arterial, el estrechamiento de las vías respiratorias y la hinchazón de la lengua de una persona, dificultando enormemente la respiración; además, puede provocar la pérdida del conocimiento y, en algunos casos, incluso la muerte.
Tratamiento de las alergias a los frutos secos y maníes
Por desgracia, no hay una cura para las alergias a los alimentos; la única forma de ayudar a los niños consiste en mantenerlos alejados de los alimentos que podrían causar una reacción.
Si a su hija o su hijo se le ha diagnosticado una alergia a los frutos secos o maníes, aprenda todo lo que pueda acerca de las cosas de las que debe estar pendiente y el tipo de reacción que ella o él tendría si entra en contacto con frutos secos o maníes (o con los ingredientes de frutos secos o maníes en otros alimentos).
En caso de emergencia, los médicos recomiendan que los adultos y niños de 12 o más años de edad alérgicos a los frutos secos o a los maníes tengan a mano una inyección de epinefrina; esta inyección viene en un envase tipo bolígrafo muy fácil de transportar (también se la denomina EpiPen). Si una persona alérgica a los frutos secos o a los maníes ingiere accidentalmente estos alimentos y sufre una reacción anafiláctica, se le puede aplicar una inyección de epinefrina para contrarrestar esa reacción. El pediatra de sus hijos puede darle instrucciones respecto a cómo usar y guardar la inyección de epinefrina y es esencial que usted se familiarice con el procedimiento.
Si su hija o hijo tiene 12 o más años de edad, asegúrese de que ella o él tenga siempre esta inyección fácilmente a mano, pero si tiene menos de 12 años, hable con la enfermera de la escuela y sus educadores para ver si es posible tener una de estas inyecciones a mano en la escuela en caso de emergencia. De igual modo, asegúrese de que las inyecciones de epinefrina estén disponibles en su casa, así como en las casas de amigos y parientes. El médico de la familia podría recomendarle que su hija o hijo use una pulsera de alerta médica. También es una buena idea llevar consigo un medicamento antihistamínico de venta sin receta que puede contribuir a aliviar los síntomas de la alergia en algunas personas; pero, los antihistamínicos deberían usarse como un complemento de EpiPen, nunca como un sustituto de la inyección de epinefrina.
Los niños que hayan tenido que aplicarse una inyección de epinefrina deben acudir inmediatamente a un centro médico o a la sala de emergencia de un hospital donde puedan proporcionarles tratamiento adicional en caso necesario. En general, hasta un tercio de los casos de reacciones anafilácticas puede presentar una segunda ola de síntomas que ocurren varias horas después del ataque inicial; por lo tanto, podría ser necesaria la permanencia del niño bajo observación en una clínica o un hospital durante 4 a 8 horas después de la reacción.
Alimentación para niños con alergias a los frutos secos o maníes
Los médicos recomiendan a los padres no incluir en las dietas de sus hijos, por lo menos hasta los dos años de edad, los alimentos relacionados con alergias graves como, por ejemplo, huevos, pescados, moluscos, maníes y frutos secos. La Red de Alergias a Alimentos y Anafilaxia (Food Allergy and Anaphylaxis Network, FAAN) recomienda evitar el consumo de huevos por parte de los niños antes de los dos años de edad o de algunas clases de frutos secos o pescados hasta los 3 años de edad.
Los padres que sospechan o saben que sus hijos tienen una alergia a frutos secos o maníes deben leer bien las etiquetas de todos los productos alimenticios y educar a sus hijos para que también las lean como medida de precaución. Además, aun cuando la mayoría de los fabricantes son honestos a la hora de rotular todos los ingredientes de sus productos, algunos nombres como, por ejemplo, arachis sirven para ocultar el nombre real del ingrediente: maníes.
El problema de los maníes, a diferencia de los frutos secos, es que se usan en un sinnúmero de comidas, con lo cual representan una amenaza para los consumidores desprevenidos. La Food and Drug Administration (Administración de Fármacos y Alimentos) de los EE.UU. exige que los fabricantes de alimentos indiquen en sus etiquetas todos los ingredientes que contienen sus productos, con algunas excepciones como sabores, colores o especias, y los ingredientes en cantidades insignificantes. Además, las listas de ingredientes siguen sin cubrir todas las contaminaciones cruzadas posibles cuando los mismos equipos utilizados para procesar maníes en la elaboración de otros productos se usan también para elaborar alimentos o productos que no tienen maníes entre sus ingredientes.
Por esa razón, los padres tienen la responsabilidad de asegurarse de que sus hijos no coman ni se expongan a alimentos que contengan frutos secos o maníes.
Al leer las etiquetas, esté pendiente para evitar estos ingredientes:
- aditivo 322 (con frecuencia figura como "lecitinas")
- arachis, cacahuate, cacahuete (términos alternativos para denominar al maní)
- proteína vegetal hidrolizada (incluida en algunos cereales)
- aceite de arachis o aceite de maní (aceite de cacahuate)
- "emulsified" (emulsionado) o "satay" (salsa de maní) (lo cual podría indicar que el alimento fue espesado con maníes)
- saborizantes naturales y artificiales (que podrían contener frutos secos y que se usan en muchos alimentos, incluyendo salsas de barbacoa o parrilla, cereales, galletas y helados)
Los alimentos que se deben evitar incluyen:
- mantequilla de maní
- frutos secos mixtos
- frutos secos triturados en salsas
- platos africanos, chinos, indonesios, japoneses, mexicanos y vietnamitas (que a menudo contienen maníes o se contaminan con maníes durante la preparación de las comidas)
- pesto (una salsa italiana hecha con frutos secos)
- mazapán (una pasta elaborada con almendras molidas y azúcar)
- mandelonas (maníes recubiertos con una capa sabor a almendras)
- barras de alimentos concentrados
- frutos secos artificiales (que podrían ser maníes desprovistos de su sabor, a los que luego se les añade el sabor de frutos secos como, por ejemplo, el de pecanas o nueces)
- todos los pasteles y pastelitos con ingredientes desconocidos, en particular el pastel de zanahorias o el pastel o torta de calabaza y los panecillos con frutas y frutos secos
- pastillas o cubitos de caldo y salsa inglesa
- bombones y turrones
- muesli y cereales con frutas para desayunos
- platos vegetarianos
- ensaladas preparadas y aderezos para ensaladas
- salsas elaboradas con jugo de carne asada
Los médicos también les recomiendan a los pacientes alérgicos a los maníes que eviten los caramelos de chocolate, a menos que se esté completamente seguro de que no hubo riesgo de contaminación cruzada durante su elaboración. Muchas compañías productoras de caramelos son muy conscientes de los problemas que representan las alergias a los frutos secos y maníes. Algunas de esas compañías incluso elaboran por separado los caramelos que contienen frutos secos y los caramelos que no los contienen, a fin de que las personas alérgicas a los frutos secos puedan disfrutar sus productos. Para asegurarse de que un caramelo no contiene en absoluto frutos secos ni maníes, visite la página de Internet de ese fabricante o llame al número telefónico gratuito que se indica en el paquete o el envase. La mayoría de las empresas tiene representantes de servicio al cliente que pueden responder con precisión preguntas relacionadas con las alergias a los frutos secos o a los maníes.
Incluso hay productos que no son alimenticios, pero contienen ingredientes que podrían causar reacciones adversas en niños alérgicos a los frutos secos o a los maníes:
- Las pelotitas o hackysacks, los saquitos de frijoles y las bolsas alargadas o draft dodgers, que se ponen bajo las puertas para proteger contra corrientes de aire, se llenan en ocasiones con cáscaras trituradas de frutos secos.
- Los alimentos para pájaros, los alimentos y bocados para perros, los alimentos para hámsteres, los alimentos para el ganado, algunos cosméticos (sobre todo los humectantes), los juguetes y muebles de segunda mano y las trampas para hormigas y roedores podrían contener también restos de frutos secos o maníes.
Es importante vigilar las alergias de sus hijos a ciertos alimentos, incluso durante las más simples actividades cotidianas. Éstos son algunos de los consejos elementales que la alergóloga Dra. Sandra Gawchik da a sus pacientes:
- Evite los alimentos horneados preparados por otras personas y, en general, todo producto alimenticio del cual no se tenga una lista de ingredientes. Evite las mezclas para hornear, las mezclas de chili, etc.
- Tenga cuidado al comer en restaurantes asiáticos o restaurantes tipo buffet, puesto que las cucharas de servicio se ponen y sacan de varias bandejas que pueden contener frutos secos o semillas que causen una contaminación cruzada entre los alimentos.
- No se esfuerce por disimular las alergias a los alimentos; advierta del peligro a toda persona que maneje los alimentos de sus hijos, desde meseros hasta jefes de cocina y pasteleros. Si el gerente o propietario de un restaurante no acoge con amabilidad sus advertencias para la preparación de comidas sin frutos secos o maníes, no dude en ir a comer a otro establecimiento.
- Si no tiene plena seguridad de que un determinado producto alimenticio o caramelo no contenga en absoluto frutos secos ni maníes, visite la página de Internet de ese fabricante o llame al número telefónico gratuito que se indica en el paquete o el envase. La mayoría de las empresas tiene representantes de servicio al cliente que pueden responder con precisión preguntas relacionadas con las alergias a los frutos secos o a los maníes.
- Pida a las demás personas que se abstengan de darles comida a sus hijos. No acepte alimentos de extraños. Elabore sus propios refrigerios y dulces para fiestas, reuniones de compañeros de juego, actos escolares y otras salidas.
- Hable con el supervisor de la guardería o el director de la escuela antes de que sus hijos comiencen a asistir a esos centros. Seguidamente hable con los compañeros de clase de sus hijos o envíe una nota a sus casas avisando que su hija o hijo tiene una grave alergia a los maníes o frutos secos. Pida a los padres de los amigos de sus hijos que eviten enviar meriendas que contengan maníes. Si la escuela de sus hijos no tiene una mesa especial para comer alimentos sin frutos secos ni maníes, hable con el director de la escuela, los educadores o el personal de la cafetería para reservar una mesa para ese fin.
- Tenga un EpiPen a mano todo el tiempo, no en la guantera de su automóvil, sino muy cerca de usted porque cada segundo tiene una importancia crucial durante un ataque de anafilaxia. Es una buena idea tener también un EpiPen en el salón de clase de sus hijos (no sólo en la oficina de la enfermera) o en la mochila de su hija o su hijo, dependiendo de las leyes del estado sobre la introducción de medicina en los salones de clase.
- Consulte a un alergólogo diplomado o al médico de sus hijos regularmente.
Una pizca de conocimientos y una dosis de prevención pueden tener grandes efectos para asegurarse de que su hija o su hijo alérgico a los frutos secos o a los maníes no tenga reacciones alérgicas.
Revisado por: William J. Geimeir, MD
Fecha de revisión: septiembre de 2003